PALABRAS DE UNA NOCHE LÚGUBRE.
hermosa esta la luna, pero ya ni nos importa, encerrados en nuestras pequeñas cúpulas personales, dudando de cual es la manera correcta de vivir la vida y de la del la muerte del extraño suceso que llamamos tiempo, pensando en los errores del pasado y concentrados en la perfección del futuro sin recordar el mas hermoso de estos tres hermanos que se llama presente.
En el pensar de una lúgubre noche se inunda el alma de suposiciones y cuestiones, el vano y efímero recuerdo de los pequeños detalles que podemos llamar equivocación de nuestro camino, el como actuar el como pensar, el como mantener el equilibrio entre fe y lógica, entre sueño y fantasear, como saber cuando un sentimiento es mas agobiante que placentero, tantas interrogantes y solo una gran astro pálido para ayudarme a solucionarlas.
Pero en estas lúgubres noches no me dedico a la reflexión plena de mi propia alma, si no también al admirable caos que vivimos, el gigantescos hormigueros que llamamos civilizaciones, pueblos, ciudad o países,el designo social de cada hormiga en dicho hormiguero, ¿desde cuando el valor de un ser humano es designado por otro?, ¿en que momento entramos a este desagradable juego de apariencias?, en donde vales mas por como vistas a como pienses, en donde es mas placentero disfrutar de una postiza apariencia a una rico café y una deleitarte conversación, no me atrevo a criticar el estilo de vida de nadie pues cada quien busca el camino que cree mas cercano a su felicidad.
¿Hasta que punto tu interacción con el ser humano es mas benéfica que tu soledad?, me pregunto: ¿ cuanta gente debe rodear mi vida?, en mi opinión creo que es preferible tener pocas seres pero explorar las amistades con la constancia de un buzo, encontrar un mejor amigo que apoye tus locuras, comparta tu soledad y te de aliento a tu sueños, algo que ames hacer, y una compañía que tenga las curvas perfectas no es su cuerpo, si no en sus estados de ánimos, en sus formas de pensar y que cuando mires su rostro, el color de sus ojos mezcle perfectamente con el sonido de su sonrisa y el sabor de sus labios.
En este revoloteo de palabras en esta noche lúgubre, tal vez llegue a pocas conclusiones, pero tuve un momento de aso ciego en donde mi estomago sentía dentro un cosmos y mi mente viajaba atraves de el, un momento que pude llamar placentero.
En este revoloteo de palabras en esta noche lúgubre, tal vez llegue a pocas conclusiones, pero tuve un momento de aso ciego en donde mi estomago sentía dentro un cosmos y mi mente viajaba atraves de el, un momento que pude llamar placentero.
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